Independencia financiera (FIRE)
Tus inversiones cubren todos tus gastos. Trabajar pasa a ser una opción, no una obligación.
Calculadora de independencia financiera
Descubre cuánto necesitas para vivir de tus inversiones y cuándo llegarás. Con tu vivienda, los impuestos de España y tu pensión.
Dentro de 25 años, hacia 2051
Tu número de libertad
Tu vivienda en el plan
Qué te acerca más rápido
Simulación ilustrativa en euros de hoy. No es asesoramiento financiero ni una promesa de rentabilidad: los mercados pueden caer con fuerza y durante años.
La libertad no llega de golpe. Cada etapa te da más margen para decidir en qué empleas tu tiempo.
No hace falta llegar al final para notar la diferencia. Estos son los puntos de control que se usan en el movimiento FIRE.
Tus inversiones cubren todos tus gastos. Trabajar pasa a ser una opción, no una obligación.
Ya tienes suficiente para que, sin invertir un euro más, llegues a la libertad a los 65.
Cubres lo básico. Vives de tus inversiones con un nivel de gasto ajustado.
Tus inversiones cubren casi todo y un trabajo parcial o un proyecto propio pone el resto.
Libertad con holgura: tus inversiones cubren un 50 % más de lo que gastas hoy.
4 %
Es la referencia más usada para calcular cuánto necesitas. Viene de un estudio de William Bengen de 1994 con carteras de acciones y bonos de Estados Unidos: retirando el primer año un 4 % de la cartera y subiendo esa cantidad con la inflación, el dinero aguantó al menos 30 años en todos los periodos históricos que analizó.
Por eso tu número de libertad es, de forma aproximada, tus gastos anuales multiplicados por 25. Si gastas 20.000 € al año, necesitas unos 500.000 €.
Si quieres que tu dinero dure más de 30 años, por ejemplo porque te independizas joven, es más prudente bajar al 3,5 % o al 3 %. Puedes cambiarlo en los supuestos de la calculadora.
Sin cajas negras. Estos son todos los supuestos.
Es el punto en el que tus inversiones generan lo suficiente para cubrir tus gastos sin depender de un sueldo. A partir de ahí, trabajar es una elección y puedes dedicar tu tiempo a lo que quieras.
Como referencia, unas 25 veces tus gastos anuales, que es lo que sale de la regla del 4 %. Con impuestos, pensión u otros ingresos la cifra cambia, y eso es justo lo que calcula esta herramienta.
Por defecto usa un 10 %, la rentabilidad media del S&P 500 desde 1926, en dólares, con dividendos y antes de inflación, comisiones e impuestos. Es una media de casi un siglo, no una promesa. Si quieres un escenario más prudente, bájala y mira cuánto cambia tu edad de libertad.
Depende de lo prudente que quieras ser. Si la cuentas, tu número de libertad baja porque a partir de esa edad necesitas retirar menos. Si prefieres no depender de ella, déjala en 0 y será un colchón extra.
Mientras pagas la hipoteca, la cuota es uno de tus mayores gastos. Cuando la terminas, tus gastos bajan y necesitas menos dinero para ser libre. Además, si al acabarla inviertes lo que pagabas, aceleras mucho el camino. La calculadora tiene en cuenta las dos cosas.
Amortizar te da una rentabilidad segura igual al tipo de interés de tu hipoteca. Invertir puede rendir más a largo plazo, pero sin garantía y con años de caídas. Cuanto más bajo es tu tipo y más largo tu horizonte, más sentido suele tener invertir. Depende también de tu tranquilidad: no hay una respuesta única.
Marca la opción e indica qué porcentaje pagas tú. La calculadora usa solo tu parte. Te muestra también cuánto subiría tu número si tuvieras que asumir la casa tú solo, para que lo tengas en cuenta.
Simula 1.000 futuros posibles para tu cartera desde el día en que eres libre, con años buenos y malos. Si sale un 90 %, en 900 de esos futuros tu dinero dura hasta la edad que has elegido. Por encima del 85 % suele considerarse un plan sólido.
No. Es una simulación formativa con supuestos simplificados. Úsala para hacerte una idea y para ver qué palancas mueven más tu resultado.
Descarga gratis el plan de 30 días y deja tu primera aportación automática en marcha.